El Delta del Danubio una reserva natural unico en Europa y uno de mas importantes del mundo. Iremos por canales o por los brazos largos para navigacion de los buques comerciales con nuestro barco de motor. Veremos la belleza del paisaje y el paraiso de los pajaros como el Pelican , el Cormoran, la Garceta, el Colimbo, el Martinete, la Garcilla Cangrejera, la Garza Imperial, La Ciguena Negra y Blanca, la Espatula Comun , la Cisne, El Pato, El Ganso, el Buitre Leonado, Aguila Culebrera, La Cernicalo.El Delta del Danubio se encuentra en la región en que se intersectan el paralelo de 45° latitud Norte con el meridiano de 29° longitud Este . Tiene una superficie de 4 152 km cuadratos, de los cuales 3 446 km cuadratos es territorio rumano . Tiene el aspecto de un triángulo equilátero con lados de aproximadamente 80 km longitus . Más de 300 especies viven o descansan allí de sus singladuras migratorias. En pocos lugares se puede disfrutar tanto de un paseo en precarias chalupas a motor que se mueven con soltura por el laberinto de canales y lagunas interiores que constituyen el corazón del delta. De todas las aves, el pelícano es el rey. Fáciles de divisar, pero difíciles de aproximar, pescan en un entorno libre de enemigos. Las principales colonias están en el canal de San Jorge. Además, abundan los cormoranes, las garzas, los martinetes, los cisnes, los patos salvajes, los gansos bravos…

Es un lugar ideal para amantes de la naturaleza. La sensación de pisar territorio virgen no abandona al viajero. Allí, lejos de los agobios de la civilización, los sentidos se agudizan en un terreno donde no hay más caminos que los del agua.

Desde Tulcea, el último puerto fluvial del Danubio, ya mencionado por Heródoto y considerado como la puerta del delta, salen excursiones en barco con siete itinerarios distintos. La mayor parte discurre por el canal central, que atraviesa el delta hasta llegar al puerto del mismo nombre, fundado por los bizantinos en el siglo X. Otra posibilidad es ir por carretera al pueblecito de Murighiol, en el margen derecho del canal meridional, conocido como canal de San Jorge. Esta opción permite pescar, observar la riqueza ornitológica, pasear en chalupa y disfrutar del paraje en soledad, algo impagable en un santuario como éste.