Cuando una puerta se cierra en nuestra vida, se abren muchas ventanas, y hay que estar atentos a no dejar pasar la oportunidad de volver a entrar por una de ellas, para seguir adelante con nuestro destino y poder cumplir con nuestros sueños y metas, es muy importante, estar atentos a levantarnos rápidamente y no caer en absurdas depresiones, para los que creen en dios piensen que el así lo dispone, y parta los que no creen, pues es el destino que nos labra ese camino

Jamás bajes los brazos, en esta vida todo es posible, solo que nadie te regala nada y eres tu, solo tu, el que tiene en sus manos el camino a seguir.