Acompañado por su fiel escudero Joan Pedrero, el de Avià no pierde ni la sonrisa ni la esperanza de ganar su cuarto Dakar | Foto: IGNASI PAREDES

Sergi Mejías | 18.01.2012 | 04:05h
Marc Coma aterrizó en Barcelona pasadas las ocho de la tarde….. Cansado por el largo trayecto desde Lima, aún le quedaban por delante otros cien kilómetros hasta su casa de Avià. Pero a buen seguro que este tramo, por carretera y en compañía de su mujer Queralt y su pequeño Lluís, nacido en agosto pasado, le resultó mucho más animado. Como todo padre primerizo, Marc ha añorado a cada segundo a su bebé durante las últimas dos intensas, durísimas, semanas de dunas y arena en tierras de Sudamérica. “Verle de nuevo es la mejor recompensa”, decía emocionado: “Cuando son tan pequeños, cambian muy rápidamente y 25 días fuera de casa son muchos. Ahora mismo lo que más me apetece es descansar y disfrutar de mi mujer y mi hijo”.

Coma llegó acompañado de su fiel escudero, Joan Pedrero, que por primera vez, después de cuatro tentativas, no ha podido completar el Dakar. Y casualidad o no, ambos tuvieron problemas con la caja de cambios de sus KTM. Prudente, frente a los que insinúan que quizá desde la marca austríaca se ha favorecido a Cyril Despres, Coma señaló que “no podemos decir nada. Primero hay que mandar a Austria las piezas defectuosas para saber exactamente qué es lo que ha pasado”. Los dos pilotos catalanes, que viajaron junto a Jordi Durán, su mano derecha, y coincidieron en el avión con otros participantes del rally, como el vencedor de la categoría T2 (coches derivados de serie) Xavier Foj, fueron recibidos en El Prat por numerosos aficionados, muchos de ellos procedentes de Avià. El domingo le dispensarán a Coma un homenaje, pero antes quisieron hacerle sentir su calor nada más aterrizar: “Marc, aquí te trataremos bien” decía su pancarta. Agradecido, el piloto señaló que “con su apoyo he podido tirar adelante. Estoy decepcionado con la decisión de la organización, pero tengo que pensar en positivo…y nos hemos quedado muy cerca”.