Los     rumanos disfrutan con el arte. En casi todas las ciudades grandes disponen     de excelentes orquestas, teatros y ópera. Incluso en lugares más pequeños la     gente tiene disponibilidad para asistir a pequeñas representaciones, óperas,     bailes y otras formas de arte. La música y los bailes folclóricos son muy     populares y los bailarines llevan trajes tradicionales llenos de color.     También son muy apreciados en Rumania otros tipos de arte como la talla de     la madera, los bordados, las muñecas artesanales y la cerámica.