La cocina rumana tiene influencias francesas, griegas, rusas y turcas y la zona de Transilvania tiene también una fuerte influencia húngara. Algunos de sus platos típicos son: mititei (salchichas especiadas), mamaliga (puré de maíz) y sarmale (hojas de repollo rellenas de arroz y carne). El cerdo es la carne favorita en la cocina rumana. Para desayunar, suelen tomar huevos, queso, bollos u otro tipo de pan, y café. La comida del mediodía es la más importante del día, y comienza habitualmente por una sopa, seguida de carne, patatas y verduras. El pan suele acompañar a las comidas, y se sirven pasteles o crepes como postre. La cerveza y el vino son bebidas populares, y un típico licor el tzuica, hecho de frutas.