Es posible que hace unos 5.000 años, debido a un proceso de desecación, el Mar Negro quedara aislado del Mediterráeo y se convirtiese en un lago (azul oscuro). Posteriormente, y de forma brusca, se abrió de nuevo la comunicación con el Mediterráneo a través del Bósforo y las aguas anegaron una gran extensión (azul claro) de las costas de aquel efímero lago, provocando una inundación catastrófica.

Quizás fue así … Durante los siglos anteriores al 5.500 antes del presente se produjo un período de enfriamiento y de aridificación del clima en el sur de Europa, de tal forma que el nivel de las aguas del Mar Negro bajó, y además perdió el contacto con el Mar Mediterráneo, convirtiéndose en un gran lago hundido de agua dulce. Después, una ligera subida del nivel del Mediterráneo hizo que de nuevo se abriese por el Bósforo una grieta de contacto entre los dos mares. Al estar la superficie del Mediterráneo muy por encima del nivel del Mar Negro, la erosión hizo que la grieta se convirtiese pronto en una enorme cascada de agua salada. Esto explicaría la aparición súbita de moluscos halófilos en los sedimentos del Mar Negro correspondientes a esa fecha. Un torrente de agua, semejante a 200 veces las cataratas del Niágara, se vertió durante 1000 días sobre aquel lago, haciendo que su nivel se elevase 150 metros. Durante el episodio el ritmo de subida fue de 15 centímetros por día e hizo que la linea de costa se retrasase diariamente en algunos lugares centenares de metros. Se ha especulado que el mito del diluvio universal radique en aquella catástrofe natural y que aquella gran inundación impulsase la expansión de la agricultura hacia Europa Central, motivada por la emigración de los pueblos que habitaban las riberas del lago. Recientemente, el oceanógrafo Robert Ballard, utilizando robots submarinos, ha encontrado indicios de anteriores habitaciones humanas en aquellas zonas recubiertas hoy por las aguas del Mar Negro.