Es imposible describir Rumania en solo una frase. Cada afirmación tiene que ser acompañada de un “pero”, destinado a matizar una personalidad que tiene numerosos aspectos. Unos aspectos que siguen sorprendiendo incluso a sus habitantes. Los Cárpatos, el Mar Negro, el
Delta de Danubio, las monasterios del norte de Moldavia, las tradiciones ,milenarias de la región de Maramures, La Transilvania

con la leyenda de Drácula, los vinos famosos, la cocina tradicional y , sobre todo, la hospitalidad de sus habitantes, todo esto significa Rumania. Un país en el que uno se puede relajar en el litoral, puede subir a la soledad de la montaña o bajar a las cavernas profundas, puede explorar la Delta del Danubio, o  descansar en una hacienda tradicional, gozando del sabor de las comidas y deleitándose con los vinos de aromas únicos.

Rumania es una isla de latinidad en el sureste de Europa. Su lengua oficial es el rumano (de origen latino) y tiene una población cercana a los 22.000.000 (millones) de habitantes, de los cuales aproximadamente, 2.500.000 viven en Bucarest. La moneda es el LEU ( en plural LEI ) y utilizan el sistema métrico decimal. Rumania disfruta de un clima templado continental. En verano las temperaturas  varían entre los 22 y 24 ºC y se puede alcanzar los 38 ºC. En invierno la temperatura media es de -3 ºC, pudiendo llegar a los -30 ºC. La mayoría de la población es cristiano ortodoxa, más de 85 %, aunque también hay grupos minoritarios que profesan otras religiones como greco católicos, romano católicos, protestantes, musulmanes, judíos.